Mejores PC de escritorio por menos de 800 dólares: dónde poner el dinero

Por debajo de 800 dólares, un poco menos de potencia bruta con una gráfica dedicada suele ganarle a un procesador sobredimensionado con gráficos integrados.

¿Montarlo tú mismo o comprarlo prearmado?

Con este presupuesto, la pregunta importa de verdad. Montar tu propio PC suele dar mejor rendimiento por dólar, porque te ahorras el margen del fabricante y el coste de ensamblaje, y decides exactamente en qué se va cada dólar. Un equipo prearmado, en cambio, ofrece una garantía global sencilla y evita errores de compatibilidad para alguien que nunca ha abierto una torre. Si te sientes cómodo siguiendo una guía de montaje, armarlo tú mismo suele ser la opción más rentable por debajo de 800 dólares.

Dónde priorizar el gasto según el uso

Para ofimática y navegación, el procesador y la RAM importan más que la gráfica — los gráficos integrados son más que suficientes. Para juego ligero con este presupuesto, la prioridad se invierte: incluso una gráfica dedicada de entrada, aunque modesta, mejora la experiencia mucho más que un procesador más caro con gráficos integrados. Para productividad (edición ligera, multitarea pesada), lo que marca la diferencia en el día a día es la cantidad de RAM y la velocidad del almacenamiento (SSD frente a disco duro tradicional), más que la potencia bruta del procesador.

Evitar combinaciones descompensadas

En este rango de presupuesto, la trampa clásica es comprar una gráfica decente junto a un procesador demasiado antiguo o débil, lo que limita artificialmente el rendimiento del conjunto — o al revés, un procesador excelente con una gráfica simbólica. Lo más acertado es fijarse en configuraciones completas ya probadas juntas, en lugar de ensamblar el mejor componente individual de cada categoría, porque las mejores piezas elegidas por separado no siempre dan la mejor combinación conjunta para un presupuesto determinado.

Gráficos integrados o tarjeta dedicada: la disyuntiva real

Los gráficos integrados modernos han mejorado mucho y son perfectamente válidos para ofimática, streaming de vídeo e incluso algunos juegos poco exigentes. Pero en cuanto apuntas a juegos más recientes o trabajo creativo (retoque fotográfico, edición de vídeo ligera), una gráfica dedicada, aunque sea de entrada, cambia radicalmente la experiencia y además libera al procesador, que ya no tiene que encargarse de la imagen además de todo lo demás. Por debajo de 800 dólares, la elección entre ambos debe basarse en el uso real previsto, no en lo que parezca más completo sobre el papel.

Para comparar las configuraciones más interesantes con este presupuesto, entra en nuestro ranking de los mejores PC de escritorio económicos.