ASUS ROG Zephyrus G16: lo que hay que saber sobre la pantalla OLED
Por qué una simple flexión puede dañar de forma permanente un panel OLED, y los buenos hábitos para transportar y manipular el portátil a diario.

Un panel más frágil ante la flexión que una pantalla LCD normal
La propia documentación técnica del fabricante es explícita en este punto: la pantalla nunca debe doblarse ni flexionarse, ya que hacerlo puede provocar una fuga interna en el panel, un daño permanente, a diferencia de una pantalla LCD que tolera una ligera torsión sin consecuencias duraderas. Esta mayor sensibilidad a la flexión es una característica conocida de la tecnología OLED, no un defecto de fabricación.
Cerrar y transportar el portátil sin riesgo
Cierra siempre la tapa sujetándola por las esquinas en lugar de presionar el centro de la pantalla, evita colocar algo pesado encima del portátil cerrado, y nunca lo transportes en una bolsa donde pueda quedar aplastado entre otros objetos rígidos. Una funda de transporte, cuando viene incluida o está disponible como accesorio, protege precisamente contra este tipo de presión localizada.
Limpiar sin ejercer presión
Un paño suave y ligeramente húmedo basta para la pantalla, aplicado con un movimiento suave, nunca con presión firme, que puede tener el mismo efecto que doblarla. Evita cualquier producto a base de disolvente o alcohol sobre el propio panel.
Una señal que debe alertar
Si aparecen marcas, zonas descoloridas o líneas en la pantalla tras un golpe o presión, es mejor dejar de usar el portátil y llevar el panel a revisar a un centro autorizado en lugar de seguir usándolo esperando que el problema desaparezca por sí solo: este tipo de daño no se repara solo.