Cómo elegir bien tu frigorífico
Capacidad, clase energética, No Frost: los tres criterios que realmente determinan la comodidad de uso y la factura de electricidad en 10 años.

La capacidad se calcula según el hogar, no según el espacio disponible
Una regla de partida habitual: entre 100 y 150 litros para una persona sola, más 50 litros adicionales por cada persona del hogar. Un frigorífico demasiado grande para el hogar gasta electricidad enfriando espacio vacío; uno demasiado pequeño obliga a hacer la compra con más frecuencia. Mide también el hueco disponible (anchura, profundidad, espacio para abrir la puerta) antes de fiarte solo de la cifra en litros.
La clase energética cambia la factura, no solo el gesto ecológico
Un frigorífico funciona las 24 horas todo el año: es uno de los electrodomésticos que más pesa en la factura de electricidad a largo plazo. La diferencia entre una clase energética baja y una alta puede suponer varias decenas de kilovatios-hora al año, lo que acaba compensando un precio de compra más elevado en pocos años de uso.
No Frost: menos tareas, algo más de ruido
La tecnología No Frost evita tener que descongelar manualmente el congelador, a cambio de un consumo ligeramente superior y un ventilador que a veces se puede oír. Para un uso diario sin complicaciones, casi siempre es el compromiso acertado; un modelo sin No Frost solo se justifica si el silencio total o un presupuesto ajustado pesan más que la comodidad de mantenimiento.
Compara capacidad y clase energética juntas
Dos frigoríficos de la misma capacidad pueden tener consumos muy distintos. Usa el comparador para poner lado a lado la capacidad, la clase energética y el precio de varios modelos, en lugar de elegir solo por el tamaño o el precio de compra.